He aquí un excurso lingüístico-pajero, pues la tela es que no sé si voy o vengo, ni si el caso es que voy a trozos o me dirijo a un pueblo con un nombre espantoso.
Pero estos días me asalta incesantemente esa expresión, trascendental durante mi adolescencia porque me convencieron para rejuntar un montón de escritajos que al final me gustó encajar y que todavía hoy leo a veces. "Kachikos de Insomnio", se llamaba el aborto. Y a lo mejor todavía aprovecho el nombre, sin las "k", para ponérselo al nuevo grupo que mi buen amigo Maërandor, mi esposa, Nono y yo andamos intentando echar palante.
A cachos. Y no es que no le encuentre sentido a la expresión en medio de mi Status Yo actual. Es que me hace piruetas el bazo porque le encajo muchos. De vez en cuando me asalta y adopta, machacona, la grandilocuencia de cualquier preciosa frase de Bonaparte. Hace eco. A trozos. A cachos. A piazos (pedazos).
Me muevo a cachos. Disfruto a cachos, ratos, momentos. Siento que todo se hace cachos a mi alrededor y se recompone, pero en un orden distinto cada vez. Me siento ser humano a cachos. Siento que la gente está mal hecha, y observando al enorme porcentaje de seres que me repelen pienso que no les han juntado bien los cachos. Y si ha sido Dios, pues mira picha, te has lucido. Omnipotente pero no muy lúcido, el chaval. Omnisciente a cachos, porque Franco está en el cielo y no sé yo si eso está muy bonito o muy feo. Es una palabra fea, cachos, y a fuerza de escribirla va dejando de tener sentido. A cachos se aleja, se acerca por tiempos.
Tengo la sensación de ser un ser inteligente a cachos. Me siento tan lúcido que a cachos me doy cuenta de lo soberanamente jilipollas que en realidad soy.
No sé para que escribo en un blog cosas como esta junto a cosas como la de ayer. En fin. Es mío, al fin y al cabo.
Mi mujer viene enseguida. Quiero, quiero, quiero, quiero quiero verla.
Me hago mayor, Maërandor. Me hago mayor, pero no de la misma forma que tú. Siempre has sido más inteligente que yo. No te pillaré jamás. Pero agradezco cómo, de vez en cuando, paras y me echas un cable para que no me cueste tanto subir. Te juro que en más de una ocasión me hubiese dado hostias mucho más gordas sin tu incordiosa presencia.
Hoy he escrito algo acerca de un elfo que despierta y recuerda un enorme dolor. Ha vuelto a sentir eso que los humanos llamamos "magia". Aunque nunca será capaz de entender muy bien a qué nos referimos. Él hace cosas que no valora, porque están en él como en nosotros está la respiración o la digestión. El ve con más cosas. Y punto.
Lo cierto es que no me siento capaz, después de escribir esto, de pulsar el botón "Guardar Borrador" o de borrarlo. Necesito pulsar "Publicar". Me hace sentir bien escribir aquí. No sé si meter esto en mi categoría "Yo" o en mi categoría "Escombros y solares". Es un simbionte.
Soy un buen amigo a cachos. Y un buen esposo a cachos. Y un buen ser a cachos. Pero los cachos buenos son más bien pequeñitos. Dats de cuestion.


1 comentario
jesssica muñoz 30 ene 2008 | 09:51 PM
yo soy una chica muy guapa y sensual quiero conocer chicos de 14 a 18 años
Escribe un comentario