Hay algo de anti-copernicano tontorrón y cejijunto en quienes niegan taxativamente la existencia de vida extraterrestre. Esas cuentas no me cuadran. Porque a cierto nivel las probabilidades casi dejan de ser probabilidades. El universo es tan enorme que me extrañaría sobremanera que no hubiese más vida inteligente que la nuestra.
Me cuadran esas cuentas casi tan poco como la de quienes piensan que los extraterrestres son capaces de hacer viajes semejantes con el objetivo de venir aquí a asustar turistas en La Manga del Mar Menor o decir cursiladas de cerro en cerro, quedando con ex-alcohólicos en volcanes perdidos, en lugar de aparecerse en el Madison Square Garden. Miles de millones de kilómetros, millones de años de evolución por encima de nosotros, tecnologías casi mágicas, inmortales, sabios... y van y se estrellan en Roswell al cruzar la atmósfera. Pa matarlos a pellizcos.
“Sed buenos”, dicen, los colegas extraterrestres. Porque tampoco dicen mucho más. De hecho, es que si resulta ser cierto al final que nos visitan los aliens, creo que deberíamos tirarle un misil a todo ovni que se pusiese a tiro. Y poner un campo de minas espaciales alrededor del globo. Voto porque todo el dinero de la carrera espacial se destine a rodear nuestro planeta de defensas militares anti aliens mamarrachos, controlemos bien el espacio y destruyamos cualquier nave extraterrestre. “Sed buenos”, vienen a decir. “Sed buenos y ecológicos”. Putos jipis cabeza-buque.
Que son ustedes muy malasombras y van a destruir su planeta, terrícolas materialistas, dicen. Oig. Que lo sabemos nosotros de buena tinta, pues para algo nos dedicamos a ir por el universo observando razas autodestructivas. Claro que eso es porque son ustedes super malosos y super poco espirituales y tienen los chakras hechos un asquito. Y ahora que estamos seguros de como funciona su poco avanzada especie, podemos hacer predicciones, y viéndoles, terrícolas, por tan mal camino, hemos venido a la tierra a contárselo a los más raritos y menos creíbles de entre ustedes, a esos que (como somos tan listos) sabemos que nadie va a hacer ni puñetero caso; así nos quedamos con la conciencia tranquila porque quien avisa no es traidor, se van ustedes al carajo igualmente, y nosotros podamos chotearnos sobre sus cadáveres.
¿Pues por qué no se le aparecen a George W. Bush y lo convencen a él? Seguro que si hablan con él nos salvan, so cachondos.
Además, coño, que eso de que seamos buenos ya lo decía Zaratustra y nos lo siguen diciendo también muchos terrícolas (entre ellos, mi madre); y para ecologistas los muchachos de Geenpeace, que por muy chorras que sean, al menos se lo curran y se montan en barcas para jinchar petroleros.
Así que con ese cuento de ser buenos y cuidar la tierra pueden pirarse vuesas mercedes un par de millones de años luz más para allá: a la derecha según se sale de la Vía Lactea encontrarán la galaxia de Parla, donde van los aliens graciosetes a mamarla. Y gracias por nada.
"La ciencia es el simple sentido común llevado al máximo:
observación cuidadosa y rigor ante las falacias lógicas."
Thomas Henry Huxley (1825-1895); naturalista británico.


3 comentarios
Maërandor 22 nov 2005 | 03:15 PM
Pues eso, que casi mejor solos.
engelson 22 nov 2005 | 03:21 PM
Excelente post y gran título.
Muerto o, en su defecto, encadenado con material anticorrosivo y resistente al ácido, o congelado y en suspensión vital.
Más de acuerdo, imposible.
jp 23 nov 2005 | 04:25 PM
Ah, y muchas gracias, Engelson. Se agradece.
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