"Me gustan más los gatos: son más independientes."
Snob dixit.
Hasta el cojón de la tal cantilena. No, no son más "independientes". No se dice así. Son más pasotas. Quieren menos.
Y los perros son más valientes, fieles e inteligentes. Y más fuertes.
A tomar por culo.


No sólo discrepo, sino que a lo mejor te has ganado un par de tarascás ("was, was") por semejante dislate.
Qué susceptible.
Yo no discrepo. Los gatos son antipáticos y antisociables. Menos Otto, el gato gordo de mi amiga Eme, que es el más empalagoso del planeta.
Que te caigan mal no certifica todo lo que ha dicho. Como tampoco lo hace el hecho de que él tenga un gato gordo y castrado metido en un piso.
Si yo a mi Pepe, negro y gordinflón, lo quiero mucho.
Pero un día me mareé en la cocina y quien avisó a mi santa amantísima fue Cila, mi hija y el can más perfecto que jamás parió un chocho perruno.
La visión romántica de los gatos mola, pero las cosas como son. Tampoco es lo mismo un chimpancé que un cocodrilo, y Currupipi tenía que estar enjaulado.
Y los gatos y las gatas castrados son más sanos y felices.
Y me encantan los gatos.
Este artículo es un poco bobo, ¿no?
Ánimo, chaval.
¿Qué artículo?
este "post", digo
lo de "bo-bo", pregúntaselo al maerandól
y por cierto: la gata, ¿se llama ángela?
see you in sebastopol!!!
¿Qué gata?
la gata de la ilustración, simón
eres más tonto que feito en carga
y mírate el e-mail
maizo
¿Qué gata de la ilustración?
A ver: debajo de "Oig" sale una ilustración de una "gatita" que alza el dedo índice. ¿Tratas de recordarnos a Ángela, la novia del Marco?
No. Es una pijamierda snob cualquiera, made in Jordi Labanda.
Pa que los demás te entiendan se te tié que entender, chaval.