Si me olvido es porque me olvido, y si me acuerdo porque no se me va de la cabeza. Pero permítame vuacencia un matiz: cuando me acuerdo no es que me acuerde, sino que no se me olvida. Y para muchos, seguro, mi estupidez puede ser un dato útil. Debido, quizá, o no, ello a que las batallas contra ellas son las únicas que se ganan huyendo; pero ojo, que esto lo dijo Napoleón, que de batallas sabía. Que quien se sabe menos estúpido probablemente sentirá un estúpido placer al ver como la idiocia tampoco ofrece felicidad, lo que me hace sentir bien como trabajador social. Pues el arte es también eso, además de pasar frío: el que al final, en consecuencia, le pase algo a alguien. Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche. ¿Pero vas a decir algo de una puta vez o no? Que te lo juro, que (yo) nada sabía hasta bien entrada la música, y ya era tarde para arrancarme a contrariar la puta melodía. O como dijo el del bigote una vez: "la libertad es una carta bien jugada por quienes desean imponer el castigo", por no decir que en realidad tal libertad es una hermosa u horrenda ilusión, dependiendo del opinador profesional que meta la zarpa hasta el cojón en el asunto y en cada momento. De todas formas, no sé si me ahogo, pero sí que te ahogo a ti. Asfalto, construcción, todo antinatural; me viene una erección en medio de la ciudad. El porcentaje de ocasiones en que eres tú quiern rompe el silencio es brutalmente minúsculo. Por algo será. Va a ser que tiene que ser así. La red pasa muy rápido, los tiempos del icecú, los del foro del jueves, los de los impulsos de ser yo quien lo hizo, los del vacío, los del arranque, y ahora este, mi lugar, donde parecen unirse un poco todos los anteriores, incluso algunos que no pertenecen a la red. Hay una tal cantidad de idiotas escalando tuberías que a veces me asombra. Hoy aguanto, me repito, hoy no le digo que la quiero porque no me sale del huevo. Perdone, disculpe, y dispense, ¿ha visto usted la Vía? Se fue por ahí, detrás de esa que dobla la esquina, ah, pues gracias, muy amable señor, no hay de qué. Y estoy tan harto de mí mismo como de pedir disculpas por ser como soy en cada momento. Si bien no soy mucho rato igual. En fin. Cosas veredes.
¿Quo usque tandem abutere, jipi de mierda, patientia mea?
Tsipi omeñe mokuengo, gatsika golungo golungo.
Cogitas de me, ergo sum.
Císcome.


hola de nuevo... ¡soy calipo! ya sabes el loro ese...ahora mismo estaba en mi jaula comiendo un poco de alpiste...bueno espero que sigas haciendo cositas en tu web, hace poquito he echo una web nueva llamada mascotas, trata de animales, bueno no te puedo decir mas cosas porque ahora mismo mi amiga solera que es una pajarita muy encantadora me a llamado para que venga a su casa, je, je, je...