- ¿Cómo que las quieres a las dos?
- ¿Y quién coño ha dicho eso? ¿Eh?

[...]

Miró las cartas y sonrió, arrugando el morro hacia la derecha. Juan es un poco bobo, se dijo. Se deja engañar tan fácilmente jugando al póker como se viene engañando con todas las mujeres que le conozco.

- ¿Debo recordarte que tienes que decir algo, o quieres rendirte cual deleznable cucaracha?

Con respecto a mí, la esquizofrenia sentimental de los últimos días está acabando conmigo.

[...]

- Al fin y alcabo, Freud era un estúpido - se dijo en alta voz.

Limpiaba la sangre de la espada con afectación y gravedad, sintiéndose un guerrero cansado, afilándola tras la batalla, victorioso y tranquilo. Sin prisa alguna.

No le provocó nada de lo que esperaba. Había alguien muerto ahí delante y no se sentía mal. Para más inri, lo he matado yo. Así que una pizca de remordimiento sí que debería sentir. No va a ir más al campo a oler flores ni nada de eso. O a lo mejor no hubiera ido de todas formas.

[...]

No muy alta. Muy delgada. Frágil. Las miradas no se detenían en ella a largas distancias. Lo suyo eran las distancias cortas. La voz. La mirada. El rostro delicado y pequeño. La sencillez de cada movimiento. No la acosaban, quizá... pero nadie la dejó, y él sabía que nunca, nadie, la dejaría a ella. Conservaría a quien desease conservar. Una Ungoliant muy real, sin Melkor capaz de enfrentarla.

[...]

- ¿Pero te enteras o no, pedazo de imbécil, de lo que te estoy diciendo?
- No, lo que...
- ¡¡A ver, subnormal!! ¡¡Alguien ha estado aquí, alguien que no tenía que haber estado, y estoy seguro, pero seguro de cojones, no puede ser que no haya habido alguien o algo!! Joder con el nene... ¿estamos ya, o no estamos?

[...]

Su piel. Me gusta su piel. Es guapo. Pero no lo quiero. Y me gusta. Pero jamás lo reconoceré. Porque todo esto está mal. Np me entiendo. No sé qué me pasa. ¿Quiero sentir emoción, simplemente? ¿Quiero sentirlo a él? ¿Quiero vivir un gran secreto, tener algo que ocultar en silencios para hacerlos mejores? ¿Quiero hacerlo y olvidar después, como otras? ¿Quiero que me arrebate algo, sentirme llena de placer por placer, y aún así plenamente irresponsable? Podría hacerlo. Me lo ha ofrecido todo. No me entiendo. No sé qué me pasa. Y me da miedo pensar en qué vueltas pueda dar mi cabeza a partir de éste punto.

[...]

Mierda, no, por favor... no... diooss... tú no... pelea como un gato... dime que no eres tú... ¡¡¡que me lo digas!!!

[...]

Tenía miedo. Bien. Lo sujetaban muy fuerte, innecesariamente. Las fuerzas lo habían abandonado. Sabía lo que iba a decirle. El asunto no era nada fácil, pero sí muy sencillo.

- Verás que, para no ser más injusto de lo necesario, he escrito lo que debo decirte. Cuando te quite el bozal, mi estimado foxterrier, voy a hacerte una serie de preguntas. Tus respuestas deberán ser, exclusivamente, "correcto" o "incorrecto". Cada vez que respondas con otras palabras o expresiones, te cortaré una pequeña rodaja de un centímetro. Cada vez que no respondas, te cortaré una pequeña rodaja de un centímetro. Si la respuesta que das no me gusta, no te advertiré, ni te pediré que corrijas en primera instancia; primero, te cortaré una pequeña rodaja de un centímetro. Luego, callaré hasta que te recuperes un poco (y tendrás un máximo de 30 segundos) para que puedas volver a intentar dar con la respuesta correcta, evitando así que continúe cortándote rodajitas de un centímetro. Cada una de tus respuestas te será vinculante. De manera que relájate en la medida de tus posibilidades y prepárate tanto a darme buenas contestaciones como a cumplir con ellas.