Petarda

Mis manos están perfectamente diseñadas para tu cuerpo. Para abarcar tu espalda y para acariciar tu cuello y tu cara. Las miro, y están vacías, ergo tú eres una petarda por el mero hecho de no estar en ellas en este preciso instante. Cierto es que en ocasiones no tendrás culpa. Pero lo siento: te la cargas tú, porque a los hados no se les echan broncas.


misscompracompulsiva dijo
'petarda'... que bonito, echarle la culpa a la pobre pq tu (que hado muy hacendoso no debes ser) no la tienes entre las manos...
Ay.
Estos hombres.
16 Enero 2006 | 06:42 PM