... y luego va y resulta que hay vida tras la muerte, probablemente seré de lo peor y más rastrero y pesado que haya surcado el más allá. Me veo recomido por la más insana envidia, hostigando a todo aquel a quien pueda hacer pasar un mal rato, por mucho que su única culpa sea estar vivo y no muerto, como yo. Me darían asco los vivos, porque yo estaría muerto.

El placer es bueno en sí. La alegría también. Me gusta diferenciarla de la felicidad, más etérea y más gastada por Paulo Colgado por el Coelho. La verdad es que me gustaba más pensar que de mayor iba a ser algo feo y despreciable.

Y el asco que da el programucha ese de A3 sobre sexo tampoco es manco. Teresita Viejo ha hecho el más espantoso de los ridículos saliendo al ruedo con una señorita de parvulario de cole del Opus con un palo de escoba en el ojete, que dice "ssie" en lugar de "sí" y se sonríe cada evz que dice "pene". Pene, pene, pene.

Dijo sin pudor que "siempre hay que usar lubricantes". Y si uno se fijaba en el rictus, podía visualizar fácilmente la manchita de caca bajo su nariz. El público jaleaba (o lo parecía por el sonido, que luego los cogían y estaban la mar de calmados)... o sea, a ver si iba a ser el equipo... en fin, que el equipo jaleaba las palabras "pene", "pezones" y "nalgas". Salieron dos modelillos patéticos, chico y chica. "Ilustraron" una de las posturas, anunciada como de gran capacidad penetradora, de tal forma que si uno no tiene la desgracia de ser macrofálico no llega ni al ojete.

Afirmaron que 82.120 personas aseguraban que el programa había mejorado su vida sexual. Daba mucho asco.

Me encanta ser un hombre lobo y machacar vampirillas.

En otro orden de cosas, no ha mucho que un buen amigo me relató la historia de un buen amigo suyo. Muchos días de exceso, mucho muchos. Paréntesis. Nuevos días de excesos. Inicio de paranoia. Comentarios absurdos primero, hilarantes después, preocupantes después para sus amigos. Y al final el estancamiento en el daño. Me hizo recordar esa sensación perdida de impotencia, y la frase constante que rondó mi cabeza durante días:

"¿Me voy a quedar así?"

No se lo deseo a mucha gente. Que no es decir poco.