Entiendo tu postura, pero creo que sigue siendo demasiado visceral.
Lo es, lo es. Como mínimos, tanto "no me (fío)", "no me (gustan)", "yo", "yo" y más "yo" lo pretendían poner bien de relieve. Qué le voy a hacer, amigo mío. Me guían las entrañas.
Existen alemanes graciosos (o eso he oído contar) y vagos (alguno hay) y existen gitanos que escapan de este tópico. En el enlace hagiográfico en el que se explica nuestra maldad natural, queda claro el problema: al ser una cultura nómada no son capaces de asimilar normas ligadas al estado. Eso los aboca a la marginalidad y a la delincuencia y les impide avanzar con los tiempos, al ser ajenos a las relaciones de producción de cada momento histórico.
Correcto. Hasta aquí, nada que apuntar. Dices bien "nómada" donde yo suelo maldecir "parásito". No pretendía, y veo por tu tono que ha quedado claro, subirme a cátedras.
Por supuesto, hablamos de los no asimilados, porque los asimilados son sencillamente invisibles. Los farmacéuticos gitanos de Granada o los que abrieron una cadena de ropa barata en nuestra propia ciudad, ni engañan, ni mienten, ni provocan a los que no son de su grupo, sencillamente porque su noción de ellos y nosotros ha cambiado y han entrado en las estructuras de producción y comercializacion post-capitalistas. Los gitanos no son los judios, otros nómadas poco queridos, sus actividades no son tan lucrativas y no les sale a cuenta llevarse bien ni mal con los que no son de su grupo.
No dejan de haber gitanos "asimilados", por supuesto. En el post anterior advertí que no nombraría las excepciones, básicamende porque me canso. No obstante, aunque menos que por otros lares, en Murcia también hay gitanos asimilados. Son menos visibles, pero he tenido también la oportunidad de entablar relación con algunos. Aún asimilados, conservan la mayor parte de las características que me repelen.
Incluso tuve la oportunidad de charlar un par de cenas con dos familias gitanas de Santander, excelentemente "asimiladas". Estas conservaban menos (será el asqueroso sur que nos hierve las neuronas) de todo ello, paro aún así no le habían desaparecido todos los trivalismos irritantes. Y encima dos de ellos eran católicos; muy católicos, para ser más exactos. Lo cual aumenta determinadas irritancias.
Por supuesto, hablamos de los que viven al margen del estado... como vivían los españoles hace no mucho, cuando este país era más pobre que la atrasadísima Bolivia.
Lo que hicieran los españoles pretéritos mientras esperaban mi nacimiento no es asunto mío :P
Resistirse a ceder al estado la educación (aun hay padres que piensan que estudiar es un lujo para ricos y superdotados) o la justicia (los españoles tenían justa fama de vengativos y pendencieros), negarse a trabajar (algo indigno, propio de judios y villanos) y considerar el engaño y el hurto como legítima muestra de astucia e inteligencia (léase el "Lazarillo", biblia moral de los españoles de hoy y ayer), me hace pensar que los gitanos "problemáticos" son españoles poco evolucionados que han encontrado en sus costumbres y raíces las necesarias redes de solidaridad para sobrevivir en un mundo adverso.
Ninguna de esas cosas forma parte de lo que me repele de los gitanos.
Cualquiera que haya visitado la Europa rubia se dara cuenta de lo mucho que de "gitano"(en el sentido xenófobo) que tenemos aun los españoles. Si ellos han sido tan generosos (o locos) de prestarnos su crédito y sus fondos para que salgamos de nuestra cazurrería y atraso, no veo porque no debiéramos hacer lo mismo nosotros.
Porque yo no tengo ganas, no me merece la pena el esfuerzo, habida cuenta de los que ya se hacen y su esperpéntico resultado. Y no me digas que son pocos que me da la risa. Hace poco tiempo estuve buscando piso en Madrid, porque pensé establecerme allí para trabajar. Me resultó sintomático constatar el modo de vida y la "integración" vecinal de los edificios gitanos en barrios nuevos junto a edificios donde yo estuve buscando piso. Integración, digo: ninguna y menos, y sin barrera idiomática ni hostias. Los rusos, que no hablan ni papa de español, se integran mejor en mi barrio de Murcia que ellos. Y los sudamericanos ni te cuento, por mucho Latin Queen y mucha polla que traigan consigo. Que son cientos de años ya, joder.
Y además, los eurorubiales no nos han ayudado a nosotros desinteresadamente.
Jamás he tenido problemas con gitanos ricos e integrados, lo que me hace pensar que el problema no son ni los gitanos, ni los inmigrantes, ni los negros ni los españoles, sino los pobres.
Sí que has tenido. Tú mismo me has descrito a tipejos cuyas familias conozco bien en alguna ocasión. No me pidas más datos hasta que hablemos en persona. Vente a casa a tomarte un algo y ver una peli un día de estos.
Cuando tengamos una tasa de pobreza que no supere el 20%, una de las más altas de la Europa que mola (excluyo a los pobres muertos de hambre del este que, como nosotros, entraron hace poco y que aun les queda camino por andar), podremos hablar de vicios colectivos censurables.
En el resto de Europa no hay problemas distintos con los gitanos. Más o menos, pero los mismos.
No obstante, les partiría la cara a los mocosos rumbosos y pringosos que vienen a darme por saco cada vez que voy a trabajar a Aljucer. Les partiría la cara porque mi renta y poder personal no alcanza para darles palos y zanahorias en forma de subvenciones y coacciones que los saquen de su espiral de roña, berridos que ni son ni parecen música y delincuencia menor. Los que pueden se lo han gastado ya en "Polaris" y "Moros y Cristianos". Triste país.
Triste, triste. No obstante, ahora sí que me apetece usar las excepciones. Conozco a algunos que se hacen querer a pesar de ser irritantes en algunos aspectos (los payos no me irritan menos que éstos), y hay alguno al que considero muy digno de confianza.


2 comentarios
Javier 17 may 2006 | 01:58 PM
Con respecto a lo apuntado, vuelves a caer en la visceralidad, y me refiero a la que nubla el pensamiento. Los gitanos integrados no son la excepción y son muchos muchos los que han conseguido salir del arroyo. Una vez integrados, son invisibles. Y de igual forma que se dice que las lesbianas son todas mayoritariamente hombrunas, porque las que no son hombrunas son invisibles (como se dice en nuestro retrógrado país, "no se les nota", como si de un estigma o una tara se tratara). El presidente español de la Unión Romaní se parece más a Rodrigo Rato que a Lola Flores. De hecho, parece más gitano Martínez Pujalte que él.
Por otra parte, si lo que te molesta de ellos no es su tendencia a despreciar las normas comunes y a reconocer a los demás como parte de un todo humano respetable... tu queja no viene a cuento. Que no te guste su música (a mí tampoco me mata), sus rasgos dialectales o su folclore no me parece de recibo, porque eso no es algo que te incumba. Las instituciones machistas, racistas y ácratas propias, sus supersticiones y falta de higiene, no son de su cultura sino consecuencia de su pobreza y marginación (no tienen normas muy distintas a las de los negros del Bronx). Es lo único reprochable e irritante de este grupo étnico.
Se decía lo mismo de los españoles allá en Europa y con nosotros han tardado mucho tiempo. Si ha sido interesado o no, como poco, ha sido paciente, muy paciente. Nosotros con nuestros gitanos no llevamos mil años de apoyo, sino seiscientos de convivencia hostil, con persecuciones y decretos de expulsión, y unos veinte de intentar resolver lo que no se ha resuelto en seiscientos. Por magro que sea el balance, proporcionalmente, es positivo.
Países como Finlandia tienen gitanos y no tienen problemas con ellos, porque su índice de pobreza es del cinco por ciento y no existe apenas marginalidad. El nuestro es de un veinte y existe una marginalidad inmensa. Por otra parte, la relación entre gitanos y no gitanos está todavía llena de desconfianza por ambas partes. El proceso es lento y, como decía Kant en "La paz perpetua", hasta un puevlo de demonios querría proveerse de instituciones que garantizaran la convivencia. Estamos condenados a entendernos. Otra cosa es deslizarnos del lado del racismo y el odio étnico. De ahí a Milosevic sólo hay un paso.
jp 18 may 2006 | 02:27 AM
"Los gitanos integrados no son la excepción y son muchos muchos los que han conseguido salir del arroyo."
No me lo creo.
"Una vez integrados, son invisibles"
Yo sí que los he visto.
"El presidente español de la Unión Romaní se parece más a Rodrigo Rato que a Lola Flores. De hecho, parece más gitano Martínez Pujalte que él."
Raro, pero lógico, que quien les representa no deba ofrecer la habitual y amenazadora imagen.
"Por otra parte, si lo que te molesta de ellos no es su tendencia a despreciar las normas comunes y a reconocer a los demás como parte de un todo humano respetable... tu queja no viene a cuento. Que no te guste su música (a mí tampoco me mata), sus rasgos dialectales o su folclore no me parece de recibo, porque eso no es algo que te incumba."
Mi queja viene a cuento tanto como tus quejas sobre el ruido de las motos cabra cuando estás viendo una películo. Mis quejas venían a cuento en la comunión a que asistí el Domingo, con un grupo muy nutrido y cercano que me irritaba, aunque no más que ciertos grupos de austríacos abúlicos en Viena. Vienen a cuento cuando me palmean actos académicos, aunque no más que cuando sale la subnormal tontacapullo de "La Oreja de Van Gogh" en un programa que me guste. Vienen a cuento cuando no me queda más remedio que relacionarme con algunos y les tengo que oir ladrar.
Vienen a cuento porque me da la gana y porque es mi blog y por el mismo motivo por el que tantas cosas te hacen a ti mismo plañir, teniendo la posibilidad, como yo la tengo, de cerrar las orejas o mirar para otro lado.
"Las instituciones machistas, racistas y ácratas propias, sus supersticiones y falta de higiene, no son de su cultura sino consecuencia de su pobreza y marginación (no tienen normas muy distintas a las de los negros del Bronx)"
Mentira. Sus instituciones se conservan tal cual en esos grupos tan invisibles que tú no ves. Sus supersticiones menos, pero también. Y las normas de los negros del Bronx nada tienen que ver con las suyas. O sea, que no. O sea, que no es cierto.
"Se decía lo mismo de los españoles allá en Europa y con nosotros han tardado mucho tiempo. Si ha sido interesado o no, como poco, ha sido paciente, muy paciente. Nosotros con nuestros gitanos no llevamos mil años de apoyo..."
¿Me explicas lo de los mil años de "apoyo", por favor? Es que o me he perdido o no sabías como comparar la termodinámica con la leche Pascual y has terminado argumentando que las dos son blancas y en tetra brik.
"... otra cosa es deslizarnos del lado del racismo y el odio étnico. De ahí a Milosevic sólo hay un paso."
No odio a ninguna etnia, y menos aún por su pinta. Me la pela y repela y me la monda con sacacorchos el tizne de melaninca que le toque a cada cual y lo afilada que tenga la nariz. Me sacan de mis casillas por igual los gitanos y los fans de Pimpinela. Y seguro que le he comprado droga alguna vez a algún fan de Pimpinela.
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