Inconmensurable e Ilegible Paja Mental

Cuando uno tiene a quien cantar
es capaz de soportar
hasta el pedazo de mierda
más hediondo de Amaral

Dolly Parton

Císcome en el ritmo al que jiño y vivo. Sobre todo, vivo. Soy capaz de aburrirme en cualquier compañía, pero la peor es la mía propia. También detesto el mundo circense.

Ni tampoco entiendo qué mierda hay que debatir, eutanasia sí, eutanasia no, la eutanasia me gusta me la pido yo.

El otro día estuve en una comunión. Luego, otro día, también estuve en una boda, pero primero estuve en una comunión, o sea, antes. Iba con mi mujer andando, cuando nos cruzamos cerca de la iglesia con una familia: el pápa, la máma, la néna y el néne y la suégra. El marido y yo nos miramos duramente, en plan macho dominante cuidando a la manada, amenazante ante el posible enemigo o competidor. No imaginé como a temibles leones. Acto seguido se oyó un "ppffff..." de fondo y un puñado de leonas estalló en carcajadas, señalándonos con el dedo. Eran nuestras leonas. Nosotros, muy dignos, seguimos caminando. Yo me sentí muy ridículo.

Tras asistir a la boda, tuve pesadillas en las cuales se repetía la mía propia (boda, no pesadilla) y sonaban en el salón canciones como "Eternal Flame", "More Than Words" o "One". Debería haber un mecanismo regulador de la música que se pone en las bodas porque al final todo el puto mundo pone lo mismo para entrar al puta salón y sacar la tarta de los huevos.

También existe la canción de una tiparraca absurda, Malú, y que dice "me arrepiento de estar viva". Supongo que le jode recordar el momento en que, sabe, pudo haberse matado, pero no tuvo valor.

Mira hacia la boca del cañon,
y verás que hace falta valor
para dejarlo todo atrás.

Soren Kierkegaard

La historia de Sansón me parece preciosa: al final, el tío tira el templo. Es un tío fuerte, como Conan pero en plan más destroy, con la fuerza de Spiderman o algo así. Se deja rapar la cabeza y se enamora, el colega. Y luego lo jinchan y al final el tío tira un templo. La hostia.

Benjamin Franklin

Es genial el episodio del Monthy Python´s Flying Circus en el que se celebra el "X Concurso Británico de Resumir a Proust". Sublime.

Un tipejo de la UGT, curtido en cien mil manifestaciones, me contaba cuando tenía yo 16 años y daba forma a mi primer plan para dominar el mundo, comenzando por desbancar al temible y exasperante Sindicato de Estudiantes:

"En casi todas las manifestaciones hay un momento en el que los maderos, estuviesen o no, hacen su aparición; ya sea poniendo de manifiesto que está ahí, o llegando realmente a la escena. Quizá incluso un cambio leve en su actitud puede suponer éste punto de inflexión. El caso es que es curioso cómo hasta ese momento apenas hay altercados de verdadera entidad. El momento en que ellos aparecen es como cuando vas a jugar al futbito y aparecen tus colegas del otro equipo; como si dijeran venga, chicos, ya podemos echar la pachanga, toca jugar."

Hace no demasiado tiempo escuché realmente y con atención la canción "Tatuaje". La copla, vamos. Va de una tía que se encuentra con un marinero que llora por amor y tal, porque el nota se tatuó el nombre de una tiparraca a la que aún quiere y ella pasa de su jeto, y luego la que canta se enamora de él y se tatúa su nombre ("Olaf", supongo) en una teta y él, claro, se pira y ella lo va buscando por ahí, enseñando la teta para que vean el nombre por si acaso alguien lo conoces. Chulísima. Luego escuché más coplas y seguramente me aficione a escuchar copla. Pa flipar.

ODIO A LOS TUNOS

Esto es más que un simple acoso.
Sufren menos en Kosovo.
¡Hace un día tan hermoso
y llegan estos algarrobos!
Con sus pintas medievales,
fustigando a sus pardillos,
cantando nanas letales
de los tiempos del caudillo.

En etapas pleistocenas
ya debían ser horteras.
Ahora ya no dan ni pena,
como mucho cagalera.

Juan Abarca, también conocido como Dios, de la canción "Blandurrias".

También hay muchos que sólo necesitan Droga y Amor, como Robe. Aunque no es menos cierto que son dos cosas bastante sencillas y apenas proactivas.

Cuando los tunos te den la tabarra
no te lo pienses, pilla la faca.
[.]
Si ves a los tunos pasaaaar
no dejees de dispaaraaaar...

Ramón y Cajal

Enola Gay me gustaba mucho cuando era pequeño. "The Wall" de Pink Floyd también, y no menos el álbum blanco de los Escararitmos.

Entiendo que haya quien adore a Maradona, pero no a Dios ni a Satán.