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La Coctelera

Categoría: Escombros y solares

Pobres enredaderas

Juanjo | 9, sep



Pobrecitas, pobres, probes. Tan verdes, tan frescas, tan buenas, las enredaderas. No tienen culpa de ser como son. Además, seguro que si no conseguimos convertirlas en un lindo toque decorativo sin trascendencia es porque no lo hemos intentado lo suficiente. Dicen en las revistas que hay que hablarles con cariño y ponerles música de Mozart.

Las autoridades sanitarias advierten que ser un primo o jilipollas perjudica la zélula vital.

Los cimientos de la casa deben aguantar un par de años más, aunque ya no tengamos tejado; y podemos sacar agua del pozo ahora que se han comenzado a meter por las cañerías y el agua sale con tropezones. Pero cortarlas sería muy injusto: son seres vivos, como nosotros, igualitas igualitas. Probemos podas, productos químicos y abonos durante años. Podemos incluso comprarnos otra casa, plantar más enredaderas y seguir probando mientras la destrozan. Seguro que luego conseguimos conciliar su expansión con nuestra casa de campo. En cuanto a las lindas plantitas con incisivos que plantaste en el jardín de atrás, bueno, cariño... no te preocupes: tu aún eres fértil... ¿cariño?

El IV Reich: porfa, venga, vaa... (II de la hostia y la rehostia)

Juanjo | 14, ago



Que dice la Merkel que nos jodamos en nuestro pozo que ella no está por la labor. Que ya tiene suficientes problemas con su gravísima, pero gravísima de la muerte (oig, qué fuerte, de verdad te lo juro que es que hay gente que cambia de buga incluso hasta cada año, oig) crisis económica y demás movidas.

- Pues deja de pagar Europa y yastá, tía, a mí que me cuentas, lo primero es antes.
- Además, nuestro ejército es pacifista y nuestra población también.
- Ya, ya. Miau, miau, que dice el misino. Porque os da grima reconocer que está ahí. Pon a mi colega Cristoph Pfeiffer al frente y déjalos sueltos: verás la que armáis.
- Pero es que luego nos llaman nazis.
- Qué va, tonta, os cambiamos el logo y ponemos uno GPL son un pinguinito rubio de Linux armado con una flor y llevando una paloma en el pico y no se entera nadie de nada. Además, que el resquemor de los que sobrevivan se va pasando poco a poco, y las nuevas generaciones no tendrán pruebas palpables, que para eso tenemos los altos hornos de Vizcaya. Ya con el tiempo, cuando nos tengas educaditos, con el futuro encarrilado y hayáis recuperado nuestro legado cultural, vas soltando poquito a poco la mano y tal. Y aquí paz y después gloria.
- Aún así no acabo de ver, JP, eso de invadir Europa. Y creo que estás siendo demasiado duro con otras culturas a las que nosotros respetamos profundamente y por encima de las cuales distamos mucho de considerarnos. El resto de seres no arios no son peores, sólo distintos, y algunos incluso superiores culturalmente a nosotros.
- Eres una jipi de mierda.
- No, qué va, yo soy de la rama dura del partido.
- Jiiiipi.

Si vieras, Ángela, lo sucio que está el suelo fliparías. Además, mira y admira a lo que se enfrentan tus conciudadanos cada vez que van a Italia. Te ilustraré para que lo veas claro. Resulta que, como cada vez que salgo de España, perdí la documentación. Ya sabes, el DNI y el pasaporte y toda la movida (igualito que cuando me fui a Austria). Y claro, pensé, pues no pasa nada: porque como somos urogallos la integración y la ausencia de fronteras está de mi parte.

Así que me fui (un Viernes) al consulado de España en Florencia. Esa "pequeña" Florencia que en Julio contiene a más españoles que Castilla-León y Asturias juntas. Pues que me fui al consulado... y uy, pero no: además de estar en la misma cochambrosa cobacha que el de Malta (como en todas partes, no sé porqué tenemos que compartir todos los consulados), estaba cerrado a cal y canto. Había un cartelito simpatiquísimo que detallaba el horario y calendario del consulado:


"Abrimos Martes y Jueves de 11:00 a 13:30, pues son estos los únicos horarios en que si hacemos confluir las costumbres italianas y españolas, se hace algo productivo. Nos la suda más que a un mono si disculpa o no las molestias. Gracias."

Con dos cojones. Pero bueno, en fin, el Martes abren y me lo solucionarán. Faltan nada más que cuatro días y media mañanita. ¿Qué es eso si yo tenía que irme mañana? Pues un poco más de placer asfixiante y con olor a sobaco internacional, pero en Florencia, que hay palacios.

Pasarán los oscuros cuatro días a volver, se hará Martes, ideal of the Dead. Mientras tanto, haremos cosas que no se pueden hacer en otro sitio. Por ejemplo: podemos subir a las cuatro de la tarde en autobús tartana sin aire acondicionado conducido por Rubens Barrichello derrapando en las curvas hasta llegar a una montaña Toscana donde hay un pueblo super majo. Dice aquí en la guía que en cada curva puedes deleitarte con los increíbles precipicios que se abren hacia el escoro del bus (ya se inclina él pa que lo veas bien). Al llegar a España llamé al director de Port Aventura y está entusiasmado con la idea de hacer eso eliminando el caracter letal. Ya veréis qué chulada.

Pero bueno, si sobrevives a eso y a una cuesta de quince kilómetros y cuarenta y cinco grados para ver los únicos árboles de Florencia, siempre acabas llegando al Martes. Entonces te plantas en el consulado, que si no estuviera a sesenta grados te parecería hasta bonito, así, tan viejo, tan ajado, con tantas historias dentro. O éste sofá, con sus remendones, cuantos cuernos habrá visto. Hay que ver cómo cruje el suelo, qué lindo. ¿Y ésta chiquita tan mona que sale del despacho del consúl? Qué graciosa, ¿no? Parece una italiana cosmopolita, de esas que hablan mal español porque como es más o menos igual nos vamos entendiendo. Y mira, se dirige a nosotros. Qué simpática, la indígena.


"Disculpe, señore, pero el cónsul si va de vacaciones desde Junio hasta Siptembre porque no le piache el turismo ni tampoco trabahar, y el turismo le da mogollón de trabajo. I (y) io sono, ehem, una estudiante de dieciséis anios que estudio arte dramático cuya lavor es ebitar que incendie usted éste consulatto o lugar o habitación o cónsul. Lo único que puedo hacer por usted es darle un póster de Cannavaro en pelotas metiéndose un pico y un papelito de estos que tengo impresos en el que está la dirección del consulado de Roma".

...

...

Ehem...

... muere, ehem.

- Además, coño, Ángela tía, que Mallorca os necesita. Los alemanes de allí cada vez están menos civilizados. Ya incluso llaman a gritos a los camareros, te lo juro.
- ¿Qué? ¡Eso no es posible!
- Como lo oyes. Hay algunos que incluso les piden a gritos, diciendo "Zagal, el Belmonte y una Budweiser".
- ¡Pero eso es imposible! ¡¿Budweiser Zagal?! ¿No serán turcos rubios?
- De Westfalia.
- ¡Main Gotellé! ¡Invasión! ¡¡Niños, a las armas!!

Me cago cien mil pares de veces en el Plan Marshall.

El IV Reich: porfa, venga, vaa... (I de un capazo)

Juanjo | 11, ago



Pues la tela es que he vuelto hace poco de Florencia. Firenze. Y si arrejunto mis pequeñas experiencias turísticas de los último años sólo puedo sacar en conclusión que lo mejor que le puede pasar a ésta nuestra Europa es que los alemanes nos conquisten a todos a fin de instruirnos en la eficiencia y las cosas bien hechas. De hecho, desearía que, concretamente, sobre sitios como Italia, lanzasen un ataque bacteriológico que acabe con la mayor parte de la población, respetando su patrimonio artístico. Sobre España también, por supuesto.

Digo alemanes, conste, como podría decir holandeses o noruegos, que suenan menos a nazi pero me valen igual porque también hacen las cosas como manda la lógica más básica y el menos común de los sentidos. Pero como considero que esos no van a conquistar nada nunca porque no tienen huevos, pues echo mano de Alemania que tienen como más experiencia en genocidios y cosas de esas majas. Es que no veo yo a una horda de rastafaris fumados conquistando europa, por muy civilizados que resulten a la hora de la verdad, no tienen sentido de su responsabilidad para con los pueblos inferiores como el nuestro. A ver si los catalanes se secesionan de una puta vez y nos invaden, al menos. Yo sería un feliz colaboracionista con los Invasores Deskuadra, o como carajo se escriba.

A ver, que iba yo diciendo, sobre mi viajecillo a Italia:

Obviando el hecho de que los italianos consideran que el color del semáforo es una opinión (tan respetable como cualquier otra, pero no más) o que si las autoridades deseasen realmente que se respetasen las marcas de la carretera pondrían tabiques en vez de esas enclenques rayitas pintadas... obviando ello, digo, me dolió el corazón en Florencia.

No hay un puto árbol (sólo en un jardín enorme pero que no es nada del otro mundo y que está tapiado y hay que pagar) y está de mierda hasta las cencerretas. Además, está urbanizada con el ojete, hasta el punto de que el cupulón de Brunelleschi en el mismísimo Duomo apenas se ve desde una puta callejuela adyacente, los edificios están a tres pasos de la pared y no podrían ser más feos ni cagándolos.

Vas andando, y viendo el mapa te gotea el colmillo viendo ese pedazo de Palacio Medicci Ricardi... pero pasas la calle de un lado a otro y no ves una mierda. ¿Ande carajo está? Tiene que estar por aquí, a ver... ay sí, hostias. El cartel, claro.

Resulta que ves el cartel, en tu misma acera, y realmente estás viendo el susodicho palacio. Pero como la acera de enfrente está al lado, si quieres ver la fachada o te compras un helicóptero o acabas con tortícolis.

- Es que a lo mejor los edificios que hay alrededor también tienen valor artístico.

No, no son antiguos, mi estimado y siempre oportuno falso lector: son feos y viejos de cojones. No valen una mierda. Lo que pasa es que a los italianos les da pereza tirarlos. La Iglesia de San Lorenzo tiene un edificio adosado más feo que un cáncer de almorrana y la Iglesia del Carmen está en una plaza igualita a la del pueblo más feo que se te ocurra. Al Palacio Pitti al menos le han puesto una plazita medio apañada, pero realmente también es una puta mierda.

Además, Italia, potencia económica mundial (la última vez que tuve noticia era la quinta), no tiene infraestructura energética para abastecer una Florencia con aires acondicionados. Muy fuerte. Resulta que hace tres años, con la ola de calor, les dio por ponerlos y les petó la luz. Manda cojones.

Continuará, continuará. Pues no me queda nada por esputar.

Odio las terrazas en verano

Juanjo | 10, jul



O por lo menos las odio hoy. Tras apenas media hora sentado, mirando pasar a la gente, siento unas tremendas ganas de apagarme. Plácidamente, claro, o sea, lo que se dice apagarme bien, sin sufrir. Pulsar un botón y dormir.

Pasaba la gente sin parar. Uno, otro y otro, con diferencias casi imperceptibles, como olas; o como granos de arena, apenas diferentes por el color. Pero no es eso lo importante, pues no me molestan sus uniformes ni su uniformidad: eso sólo los hace más cómodos o monótonos - según el humor - de contemplar. Lo duro es que pasaban y pasaban, y pasaban, y volvían a pasar. Y no había ninguno que fuese el último. Tras alguien con cara de furgón de cola, sólo pasaban unos segundos hasta el siguiente mamarracho o la casquivana de turno doblando la esquina. Y así, siempre, siempre. Todo el rato, sin visos de acabar. He mirado un par de veces sobre los edificios del fondo, anhelando percibir un leve fulgor de fosforescencia radiactiva bañando el cielo; una aurora mortal a la que siguiese un tsunami amarillo volatilizando los edificios, avanzando hacia mí para abrazarme, librándome de ese populoso e infernal bucle.

Ha sido una media hora de espera horrible, y si no me he levantado ha sido por no adelantar el momento de convertirme en zurullo a la deriva, movido por las olas. Yo sabía que ni siquiera cuando yo desapareciese iban a dejar de romper contra bares y portales. Pero al final me he unido, y he fluído con la cabeza gacha y cara de jilipollas; agarrando a mi perrita, en mis brazos, como si fuera un flotador.

I.I.P.M.

Juanjo | 23, may



Inconmensurable e Ilegible Paja Mental

Cuando uno tiene a quien cantar
es capaz de soportar
hasta el pedazo de mierda
más hediondo de Amaral

Dolly Parton

Císcome en el ritmo al que jiño y vivo. Sobre todo, vivo. Soy capaz de aburrirme en cualquier compañía, pero la peor es la mía propia. También detesto el mundo circense.

Ni tampoco entiendo qué mierda hay que debatir, eutanasia sí, eutanasia no, la eutanasia me gusta me la pido yo.

El otro día estuve en una comunión. Luego, otro día, también estuve en una boda, pero primero estuve en una comunión, o sea, antes. Iba con mi mujer andando, cuando nos cruzamos cerca de la iglesia con una familia: el pápa, la máma, la néna y el néne y la suégra. El marido y yo nos miramos duramente, en plan macho dominante cuidando a la manada, amenazante ante el posible enemigo o competidor. No imaginé como a temibles leones. Acto seguido se oyó un "ppffff..." de fondo y un puñado de leonas estalló en carcajadas, señalándonos con el dedo. Eran nuestras leonas. Nosotros, muy dignos, seguimos caminando. Yo me sentí muy ridículo.

Tras asistir a la boda, tuve pesadillas en las cuales se repetía la mía propia (boda, no pesadilla) y sonaban en el salón canciones como "Eternal Flame", "More Than Words" o "One". Debería haber un mecanismo regulador de la música que se pone en las bodas porque al final todo el puto mundo pone lo mismo para entrar al puta salón y sacar la tarta de los huevos.

También existe la canción de una tiparraca absurda, Malú, y que dice "me arrepiento de estar viva". Supongo que le jode recordar el momento en que, sabe, pudo haberse matado, pero no tuvo valor.

Mira hacia la boca del cañon,
y verás que hace falta valor
para dejarlo todo atrás.

Soren Kierkegaard

La historia de Sansón me parece preciosa: al final, el tío tira el templo. Es un tío fuerte, como Conan pero en plan más destroy, con la fuerza de Spiderman o algo así. Se deja rapar la cabeza y se enamora, el colega. Y luego lo jinchan y al final el tío tira un templo. La hostia.

Benjamin Franklin

Es genial el episodio del Monthy Python´s Flying Circus en el que se celebra el "X Concurso Británico de Resumir a Proust". Sublime.

Un tipejo de la UGT, curtido en cien mil manifestaciones, me contaba cuando tenía yo 16 años y daba forma a mi primer plan para dominar el mundo, comenzando por desbancar al temible y exasperante Sindicato de Estudiantes:

"En casi todas las manifestaciones hay un momento en el que los maderos, estuviesen o no, hacen su aparición; ya sea poniendo de manifiesto que está ahí, o llegando realmente a la escena. Quizá incluso un cambio leve en su actitud puede suponer éste punto de inflexión. El caso es que es curioso cómo hasta ese momento apenas hay altercados de verdadera entidad. El momento en que ellos aparecen es como cuando vas a jugar al futbito y aparecen tus colegas del otro equipo; como si dijeran venga, chicos, ya podemos echar la pachanga, toca jugar."

Hace no demasiado tiempo escuché realmente y con atención la canción "Tatuaje". La copla, vamos. Va de una tía que se encuentra con un marinero que llora por amor y tal, porque el nota se tatuó el nombre de una tiparraca a la que aún quiere y ella pasa de su jeto, y luego la que canta se enamora de él y se tatúa su nombre ("Olaf", supongo) en una teta y él, claro, se pira y ella lo va buscando por ahí, enseñando la teta para que vean el nombre por si acaso alguien lo conoces. Chulísima. Luego escuché más coplas y seguramente me aficione a escuchar copla. Pa flipar.

ODIO A LOS TUNOS

Esto es más que un simple acoso.
Sufren menos en Kosovo.
¡Hace un día tan hermoso
y llegan estos algarrobos!
Con sus pintas medievales,
fustigando a sus pardillos,
cantando nanas letales
de los tiempos del caudillo.

En etapas pleistocenas
ya debían ser horteras.
Ahora ya no dan ni pena,
como mucho cagalera.

Juan Abarca, también conocido como Dios, de la canción "Blandurrias".

También hay muchos que sólo necesitan Droga y Amor, como Robe. Aunque no es menos cierto que son dos cosas bastante sencillas y apenas proactivas.

Cuando los tunos te den la tabarra
no te lo pienses, pilla la faca.
[.]
Si ves a los tunos pasaaaar
no dejees de dispaaraaaar...

Ramón y Cajal

Enola Gay me gustaba mucho cuando era pequeño. "The Wall" de Pink Floyd también, y no menos el álbum blanco de los Escararitmos.

Entiendo que haya quien adore a Maradona, pero no a Dios ni a Satán.

Si lo titulo, algún listillo verá plumeros

Juanjo | 10, may



ATENCIÓN: Éste post no contiene la voz "excepción" porque cada vez me sale menos de los huevos explicarlo todo.

¿Os parecería mal que dijese "Los alemanos son eficientes"? ¿Os parecería mal que dijese "Los alemanos son sosos"? No, probablemente. Porque entenderíais que mi afirmación se debe a que he conocido algunos, o tengo la sensación, al menos, de que la información de que dispongo es válida como para hacer una afirmación así. Como no los conozco a todos, para afirmar semejante cosa me valgo de una muestra que considero válida y representativa. Pero claro, Alemania es un país. Se me podría tachar de paisista, pero no de racista... al menos, nadie podría atacarme si no creyese que la raza aria existe y es una entidad biológica marcadamente diferenciable. Eso haría que otros insultasen a mi crítico. Pero en fin.

Usaré, pues, otro ejemplo más claro: ¿Os parecería mal que hablase de "Los nórdicos" y me refiriese a ellos también como eficientes, cívicos y sosos? Ahora me estoy refiriendo a esos norteños del norte que son daneses o noruegos o finlandeses o todo junto. Pue nada, ea: pongamos por ejemplo que digo "los nórdicos son eficientes y sosos, y además unos caparras".

Todo esto viene a cuento de que llevo todo el día pensando en lo poco que me gustan los gitanos. Los de aquí y los rumanos. Por equis-y motivos, no me ha faltado roce y trato, antes al contrario, a mi pesar. Y no me fío de ellos. Y no me gusta cómo se ven a ellos mismos. Y me parecen absurdas la mayoría de las cosas que hacen que se sientan orgullosos de ellos mismos. No me gusta su música en seco. No me gusta su orgullo racial, ni tampoco su odio racial. No me gusta su xenofobia (en el sentido más estricto del término). Ni me gusta su "cultura" ni me gusta que la llamen "cultura", y me la suda más que a un mono si es un buen o un mal uso de la palabra. Y me desagrada su parasitario comportamiento como grupo. Pero, sobre todo, no me fío de ellos.

Gitanos by Wikipedia


Versión romántica

Su sitio

Los payos somos malos. Muy malos.

Jíñome

Juanjo | 19, mar



Cuentan los antiguos y los de después que la enorme, o mucho más que enorme, mayoría de los seres mortales, desearían ser los personajes de sus juegos infantiles y glorificadoras ensoñaciones adultas antes que ellos mismos. Y cuentan los cronistas de las vidas de esos personajes ensoñados que aún muchos de ellos desearon ser personas normales ante el vacío, la desesperanza, la misión o la carga que llevaron; ante, precisamente, las cosas que que les llevan a ser envidiados. Quedan pocos, muy pocos, fuera de éste cuento: tantos que ninguno de mis lectores conoce ni conocerá a ninguno, jamás. Lo mejor, estadísisticamente hablando, es entonces soñar con la suficiente fuerza mientras haces de tu cuerpo y tu vida lugares en buenas condiciones.

En cualquier caso, no pierdo de vista que los escombros suelen sobresalir de las marquesinas como amenazantes diques mientras uno pasea por la calle, absorto en sus pensamientos o en los pensamientos ajenos. Y eso conlleva un cierto desapego con respecto a las cosas que te rodean. Te ocupas de mirar hacia arriba, por si acaso te caen encima, y te tropiezas con la gente que anda en sentido contrario.

Muy pronto, en definitiva, voy a volver a dirigir mi partida de rol.

[...]

Es exasperante leer, por temporadas blog tras blog, que los medios de comunicación caerán presas de este nuevo medio. Que ni siquiera es un medio, coño, que sólo es un formato.

Joder con los revolucionariantes, qué suelta han tenido siempre la tecla y qué putada ponérselo tan fácil, tan fácilmente voceable y tan autoeditable. Pero en fin. No es que yo crea (es de hecho mi incredulidad, precisamente, el quid) que la bloguidad vaya a cambiar el mundo ni el panorama mediático más allá de un leve barniz.

Columnas siempre ha habido, y publicaciones personalistas también. Ahora hay más gente hablando, y eso no es una revolución. E insisto, la blogancia no es más que un nuevo formato. Chachi, sí, pero nada más que eso. Dudo que Polanco esté aterrorizado.

[...]

Cabe la posibilidad, teniendo en cuenta mis sueños de esta noche, de que vuelva a estudiar periodismo. O no. No lo sé. Que cabe la posibilidad, digo.

[...]

Ah, y hoy entro en funciones como presidente de Ars Mvsica.

[...]

Císcome pues en Jesucristo. Y en sus fotos cursis, y en su corazón atravesado por un puñal. Y en el porculo que da cada semana santa paseándose en pelotas sangrantes por ahí. Y en los tontos del capirote que lo llevan. Y me cago en Dios. Porque me ofende la sensibilidad casi todo lo que hacen sus putos seguidores.

Oriana Falacci for president.

Y císcome también en Mahoma. Y en sus colgaos vestidos de almáciga con akacuarentaysietes. Y en sus imanes hijoputas y en sus madres de la patria palestinas matahijos. Me cago en Alá para ver si le salpica la mierda un poco más al follacabras de Mahoma. Me cago en todos los putos muertos del cornudo de San José y del golfón de su mujer.

Me cago en Assurnasirpal y en Moctezuma y en la madre que potó a Zaratustra y a Josué y a Javier Sierra y a Iker Jiménez.

Aleluya, aleluya, aleluya.
Requesón coagulado en la casulla.
Aleluya, aleluya, hermano.
Atentos todos a mi ano.

Pues mi ano esturrea
toneladas de diarrea.
Esturrea diarrea en tu dios, hermano.
Esturrea diarrea en tu dios, mi ano.

Mamá Ladilla.

En Buda no me cago porque no se mete con nadie. Va a su rollo, levita, se coloca de incienso y te deja tranquilo.


Paja Mental - 0012

Juanjo | 24, ene



Me he despertado
rezumando salazón
por las albercas orejeras.
No sé qué puedo haber soñado,
pero chungo, desde luego, sí que era.

De repente hay un adosado en mi solar. Feo de cojones, pero una construcción, al fin y al cabo. Igual le pongo unas alfombras y queda mono. He pretendido construir la tira de veces, pero no me salía nada. Alguien lleva mucho tiempo intentando hacer algo bueno por el paisaje.

Me dan miedo los ciegos. Los invidentes. La gente que no ve un carajo. Me dan miedo. Mi bazo se ha tragado en exceso el rollo sobre la hiperactividad del resto de sus sentidos y me siento observado como si todos fueran Daredevil. Estoy siendo examinado en estratos en los cuales yo no soy competente. Me siento indefenso.

Y no te puedo agradecer
que me quites mi manojo de despojos
y me lo tires al río.

Necesito saturar mi organismo de algo. Alguien por aquí dentro, así como a la altura del riñón, aunque no tengo muy claro quién ni porqué, pretende construir algo en mi solar. Ordenar mis montones de escombros. Pero no creo que esté a la altura de las circunstancias.

Me he despertado
rezumando salazón
por las albercas orejeras.
Luego las he probado,
y sabían mucho a tierra.

Adoro el lenguaje:

Si te amo, estás perdida para siempre:
no podrás huir del hecho de que soy tu amante

Mike Tyson