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La Coctelera

Categoría: Yo

Y odio, odio y odio...

Juanjo | 12, oct

... a los inmortales lloricas.

¡Buaaaaa! ¡Quiero morir! ¡Me canso de la eternidad, ven, oh intempestiva muerte!

Maricas.

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Leves dejes

Juanjo | 12, oct

Que me dejen Querer

El vehemente que precede cree que, brevemente, debe extender en este refez, excelente templete en red, el ceje que le crece del desdén.

- Presente debes tener que ser menge te excede el deber.
- ¡Cese en breve ese résped, repelente mequetrefe!!

En vez de peerse, de ceder, este esplendente jefe cede el excedente de leer en verdes céspedes de deber. Entérese: de nepente en nepente se bebe el peje que cree que debe embeberse en el endeble envés que se entreteje entre seres. En repelente plebeyez cede, sedente, enfrente del revés.

¡El perenne revés que ves tejerse entre seres es merced del gen del pedestre que es semen en el envés! Es precedente que se embebe en el precedente, rehén del eternescente reemprender... que el menestrete debe vencer.

Es Mester del Hereje, del Referente, Creer en que este breve vergel se debe ser bederre del temer; ¡Repeler el trechel que emerge de ententes que deben extender el cheque de éste mes! Debe reprender: debe cerner el enclenque ser.

Debe él ser el gérmen del emergente herpes que enferme el hebén que es el presente que ves.

Que él erecte el ceprén. Que, vehemente, esplendente, Él te represente.

Él vence, ¿ves?

Que genere, en ende, el creer.

Que te dé Fé.

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Y además...

Juanjo | 24, nov

... que resulta de que va a ser que mayormente me hago viejo, yo. Va a ser. Por otro lado, no sé qué decir... es que tengo ganas de escribir en el otro blog y tampoco hago el ánimo.

Además, conste para los que no os dedicáis a ello que el curro comercial (no sólo me refiero a "currar de comercial", sino a lo de alrededor en general) mola notablemente. Soy perfectamente consciente de que es imposible de advertir desde fuera, y de hecho a veces me sorprendo a mí mismo pensando en cómo es posible que me sienta orgulloso de determinadas cosas. Pero en fin. Cosas veredes.

Es tarde...

Juanjo | 24, nov

... y así como de noche. No tengo ganas de escribir, porque el día ha sido duro y han pasado un montón de cosas interesantes y divertidas en mi trabajo. Un trabajo escasamente interesante de relatar.

La verdad es que no me importaría, en absoluto, que éste bloj, antaño gloria de la regurgitación periodística mañanera, la paja mental y seguido con fidelidad por mucho menos que miles de millones de visitantes, cuatro colegas, se convirtiese durante meses (hasta que el insomnio y el impulso juntaletras me atacase de nuevo) en un diario, una especie de mensaje en una especie de lista de correo blogada que sólo leen cuatro firmas amigas a las que conozco y otros a los que conozco y veo pero a los que no les cuento que ahora tengo sueño.

Cual si andase puesto de Mitsubishi, mi mal humor se mezcla con melancolía y me voy a acostar antes de escribiros más. Que sé que luego lo leéis y no quiero que os canséis de leer esto cuando escribo algo. Hay que dosificar la paciencia de quienes te leen porque quieren, y no porque deben.

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A ver...

Juanjo | 11, nov

... si me da por escribir otra vez otras cosas y ando por aquí. Que no es por ganas ni por sequía de pajas mentales, sino por falta de capacidad de concentración.

Gracias, miss, stavrogin por entrar aquí de vez en cuando a darme un toque. Espero no perderos de vista, así que si dejáis de escribir un blog coctelero de forma definitiva, espero que me hagáis llegar adecuados métodos de contacto.

Y tú, Javier, achanta la tecla que no estás cumpliendo como debes con tus Crónicas Polacas. Vago. Aunque la siguiente salvedad genocida será en tu honor :-)

Es que ahora me ha dado por vender y bisinesear y estoy un poco encarnizado. Además, estoy aquejado de la pituitaria que se me inflama a la altura de los isquiones y apenas hago otra cosa que trabajar, ver capítulos de House (mi ídolo) y Elfen Lied, escribir sin terminar planes de negocio, tomar café, hacer extraños y oscuros viajes familiares, cantar mal, aprender técnicas alejandrinas, ver voladuras de edificios y pelis porno, descuidar mi otro blog, hacer el morbimoña y comer Huesitos, planeando el siguiente escalón en mis planes de dominación mundial.

No obstante, no puedo dejar de resaltar para mi ex-amigo "yo mismo" que se me ha pasado el insomnio cuando hace calor, aunque no en invierno. Y sobre todo, que espero que tu otro alias sea "nhcsc", porque me he alegrado de pensar que aún pueda hilar esos párrafos; que además, y aunque no haya entendido un alto porcentaje del texto, tienen una carga de verdad. Lo de los pies en el suelo, concretamente, incluso me ha dolido; tal como, escuchando el inicio de la banda sonora de Elfen Lied, me dolió no haber acabado siendo músico, o poeta de esos que corren más en moto que en bicicleta. También me duele no haber seguido actuando, ni nadando, ni todo lo demás. Pero en fin, nunca tuve energías suficientes, ni voluntad. Si no eres alguien interesante, no obstante, tu opinión es un poco menos útil, por la alta probabilidad de que tus dardos sean aleatorios.

Y también me gusta hablar de mí en primera y tercera persona, leer periódicos y bajar pelis del Emule. y a veces fabrico almácigas, acaricio y busco gatos, o ejerzo de lo que no debo. Pero como hoy me he despertado de nostálgico, pues me he abierto mi boboblog a ver si algo pasaba. Y me alegro de veros aquí, la verdad. No creáis que he dejado de abrir los vuestros. Pero ya no tengo la sensación de que mis comentarios sirvan ni para hacerme sentir participativo a mí mismo.

A pesar de todo ello, sigo siendo un gruñón. Conste en acta.

House no es Dios, o todo sería mucho más chulo.

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Odio las terrazas en verano

Juanjo | 10, jul



O por lo menos las odio hoy. Tras apenas media hora sentado, mirando pasar a la gente, siento unas tremendas ganas de apagarme. Plácidamente, claro, o sea, lo que se dice apagarme bien, sin sufrir. Pulsar un botón y dormir.

Pasaba la gente sin parar. Uno, otro y otro, con diferencias casi imperceptibles, como olas; o como granos de arena, apenas diferentes por el color. Pero no es eso lo importante, pues no me molestan sus uniformes ni su uniformidad: eso sólo los hace más cómodos o monótonos - según el humor - de contemplar. Lo duro es que pasaban y pasaban, y pasaban, y volvían a pasar. Y no había ninguno que fuese el último. Tras alguien con cara de furgón de cola, sólo pasaban unos segundos hasta el siguiente mamarracho o la casquivana de turno doblando la esquina. Y así, siempre, siempre. Todo el rato, sin visos de acabar. He mirado un par de veces sobre los edificios del fondo, anhelando percibir un leve fulgor de fosforescencia radiactiva bañando el cielo; una aurora mortal a la que siguiese un tsunami amarillo volatilizando los edificios, avanzando hacia mí para abrazarme, librándome de ese populoso e infernal bucle.

Ha sido una media hora de espera horrible, y si no me he levantado ha sido por no adelantar el momento de convertirme en zurullo a la deriva, movido por las olas. Yo sabía que ni siquiera cuando yo desapareciese iban a dejar de romper contra bares y portales. Pero al final me he unido, y he fluído con la cabeza gacha y cara de jilipollas; agarrando a mi perrita, en mis brazos, como si fuera un flotador.

La banda sonora de mis más dulces sueños genocidas

Juanjo | 8, jul



Voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana y voy a cantar Carmina Burana.

Es mi sueño más recurrente. El más prolongado. Soñaba con estar en ese coro antes de que tuviese la más mínima esperanza de poder juntar mi voz con la de otros salvo para jalear a Manowar.

He aquí una buena forma de escuchar algo más de esta maravilla, aparte del famosísimo "O Fortuna". Pero es que ese canto desesperado con que comienza y acaba la obra, entre suplicante, iracundo y adorador, es la mejor música escrita jamás para acompañar a la pasión y a la muerte. Y gracias a Dios es lo suficiente famosa para que se trabaje sobre ella fuera del circuito snob. ¿Te gusta jugar al Counter Strike? Hay más que O Fortuna en la obra: mira. ¿Te gusta el patinaje artístico? Otro baile de por ahí, con otra parte. Pon la obra entera mientras echas un polvo de una hora.

Hay quien la menosprecia porque no es la obra más compleja jamás escrita. Y también porque le gusta a todo el mundo. Bueno, en realidad sólo le disgusta a gente que es genéticamente inferior y merece ser eugenesiado a machetazos en el orto, claro. Creo que sería el primer baremo de mi selección eugenésica.

Voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana, voy a cantar Carmina Burana y voy a cantar Carmina Burana.

Se viene diciendo...

Juanjo | 6, jul

... que las cosas buenas son "divertidas". Es curioso. Cantar es bueno. Bueno para la felicidad. Ayer lo pasé bien, en realidad. Entre canción y canción hubiese deseado rajar cuellos a mansalva. Pero mientras cantaba no me sentía mal.

Es como cualquier otra actividad física, que resulta placentera en sí misma y produce placer sin intermedio intelectual. Produce placer porque sí. Un "Fa" hace vibrar mi escroto, y eso me da gustito. Mola y punto. No hace falta esperar a la reacción de nadie, ni al juicio de nadie, ni medir lo que estás haciendo con ninguna regla. Mola y ya está.

Posteado por: Juanjo En: Yo Música | 4 comentarios
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